JIMANÍ. Unas 350 cenas a igual número de desplazados haitianos que se encuentran en la frontera luego del terremoto que afectó a su país fueron repartidas ayer por la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) en el marco de la tercera Jornada de la Bondad y la Compasión.
La actividad, celebrada desde hace tres años el segundo sábado de octubre, se desarrolló en víspera del Día Mundial de la Alimentación el 16 de este mes. Por tal motivo, ADRA Dominicana y las Iglesias Adventistas del país desplegaron un operativo que incluyó más de 200 centros de acción en todo el territorio nacional impactando alrededor de 30,000 personas.
Decenas de locales fueron habilitados en Santo Domingo Este y en las regiones Este, Nordeste, Norte y Sur. Miles de voluntarios prepararon desayunos, almuerzos y cenas para mostrar su amor por los más desvalidos de sus comunidades, distribuidos en diferentes centros de acción como clubes comunitarios, cárceles, hogares para ancianos y huérfanos.
“Nuestra misión con este programa es que desarrollemos un estilo de vida al compartir con los más necesitados, que ya no sea sólo una vez al año, sino cada vez que veamos a alguien que necesite una mano ayudadora”, dijo el pastor Luis Miguel Acevedo, director de ADRA en República Dominicana.
La Jornada de la Bondad y la Compasión es una iniciativa de la Iglesia Adventista que busca decir presente a las personas marginadas de la sociedad para demostrarle el amor de Dios invitándolos cada año a una cena de amor. Esta actividad no sólo tiene como objetivo alimentar, sino también educar a los participantes acerca de cómo una persona con escasos recursos puede combinar los alimentos para nutrirse balanceadamente.